Las playas según las mareas

Las playas según las mareas

 

Las playas del centro tienen la particularidad de brindar un paisaje diferente dependiendo de las mareas. Las mismas van de los 0 a los 9 metros y se producen cada 6 horas con una diferencia de 40 minutos entre una y otra. Durante la bajamar el agua se retira y deja lugar a una playa muy extensa. Estas condiciones también brindan la posibilidad de disfrutar de un mar que cambia constantemente de color, va de un azul profundo a un verde esmeralda. Por la tarde, cuando está cayendo el sol, es frecuente verlo casi transparente.

Otro atractivo de este destino son las grutas que hay en la playa y que dieron nombre a este balneario. Por años la costa acantilada fue erosionada por el mar que de tanto golpear la piedra generó pequeñas cuevas. Uno de los paseos clásicos para alternar con la playa son los recorridos por las grutas, la más grande consiste en dos cavernas inmensas que se comunican entre sí en el interior.
Sobre el primer acantilado está la rambla que se caracteriza por sus construcciones blancas que recuerdan los paisajes de las islas griegas. Cuando baja la marea en el segundo acantilado se forman piletones que causan furor sobre todo en los más chicos pero, ¡cuidado! suelen ser la morada predilecta de pequeños cangrejos.

El casco urbano tiene la imagen de una auténtica villa de cara al mar. A medida en que la ciudad fue creciendo, otros estilos se sumaron a las primeras casas y paradores de paredes blancas. Casas de fin de semana, departamentos para alquiler temporario, variada hotelería, un centro comercial, lugares de esparcimiento sobre la costa, gastronomía para todos los gustos, casino, discotecas, bares y terrazas hacia el mar completan la oferta turística. De noche la peatonal se llena de gente que busca diversión en los bares, heladerías, juegos infantiles y ferias artesanales.